viernes, 21 de abril de 2017

Reflexión de los viernes #1

No sé si porque es viernes y estoy cansada o es que mi tolerancia a determinadas circunstancias es CERO.

Cuando escucho sobre los hombres y lo que deben ofrecer a la mujer para hacerla feliz, enseguida pienso en mis hijos (niño y niña) y me cuestiono enseguida: esta creencia, ideología, filosofía, criterio, opinión, pensamientos, llamarle como quieran, ¿aún existe en la sociedad actual? ¿mis hijos tendrán que verse en esta tesitura de hacer feliz al otro u otra?

Pregunto:
  1. ¿Qué necesitas para ser feliz, que sólo lo conseguirás si tienes a un hombre a tu lado?
  2. ¿Qué cualidades psicofísicas, emocionales, económicas, actitudes y aptitudes debe tener ese hombre para hacerte feliz?
  3. ¿Qué le ofreces tú como mujer a ese hombre que te hará feliz?
  4. ¿Ofreces lo mismo que pides?
  5. En caso de no ofrecerlo, ¿Te parece correcto?
  6. ¿Podrías ser feliz estando sola?
  7. ¿Quién es responsable de tu felicidad?
  8. ¿Qué crees que es la Felicidad? ¿Es un valor social, moral, familiar, una necesidad básica, un estado permanente o temporal, es simplemente estar, me lo podrías definir?
Un largo cuestionario que podría hacer..... incluso, podríamos hacer muchas preguntas entre todas y todos los que leemos este pequeño post.

Lo de sufrir por amor, por trabajar y por todo, aburre! 

Confío en la crianza segura en la que los apegos sean seguros, el desapego sea seguro, donde la transmisión de valores sea de manera positiva y en función de lo que sentimos y no por las directrices que nos marca la sociedad e incluso lo que nos marcan nuestros propios prejuicios.

Las quejas que escucho de los hombres siempre se refieren a lo "sexual" y no dan mayor importancia a las cosas más que la que tienen. Sin embargo, las mujeres (nosotras) damos vuelta y vuelta sobre un mismo círculo con tal de no asumir nuestras debilidades, nuestras responsabilidades y dejar de echar "balones fuera" como suele decirse para dejar de sentir culpas, remordimientos y en muchas ocasiones frustración personal. 

De momento sigo en mi línea y espero que con mis hijos no repetir bucles que agotan tanto física como mentalmente. 

Nunca le diré a mi hija que se busque un marido para que la mantenga ni nunca le diré a mi hijo que se busque a una mujer que le atienda para que puedan ser felices. Decir NUNCA  es un error o eso me han dicho, pero creo que tengo la convicción, al menos con este tema, que NUNCA lo diré! 

Quiero que mis hijos sean felices con ellos mismos para que así puedan dar felicidad a quien les rodee. 


Imagen de Annca- Pixabay

martes, 11 de abril de 2017

Ser madre, un proceso de cambio

Siempre he creído que todo el mundo merece oportunidades.

Siempre he apostado por la esencia de la persona.

Muchas veces me he decepcionado del comportamiento del ser humano.

Otras tantas veces me he frustrado con mis pensamientos, con mis ideas y con mis acciones.

Decidí cambiar mi realidad, mi mundo, gracias a la maternidad, si, a la ¡maternidad!

Ser madre te hace ver las cosas desde otra perspectiva, te hace sentir lo que nunca te atreviste o pudiste sentir, te hace experimentar lo que jamás te hubieses imaginado, te hace explorar temas impensados, te hace ser DIFERENTE a lo que estabas acostumbrada.

Ser madre es una decisión personal, no cuestionable ni por activa ni por pasiva. 

La maternidad/paternidad no es cuestión de leer un libro y buscar información en Internet, la maternidad/paternidad, ¡se siente, se vive, se aprende, se reaprende, se adapta y modifica en función de nuestras circunstancias, se integra en el día a día y son momentos únicos e irrepetibles!

El compromiso que debemos asumir al traer niños a este mundo, es el de brindar todo nuestro apoyo, nuestra atención, que formen parte de nuestra rutina sin dejar de ser, porque dejamos de ser mujeres/hombres y nos convertimos en madres/padres con la carencia que esto implica, debemos brindar afecto, practicar la escucha activa, hacer de empatía el aliado perfecto, satisfacer todas las necesidades tanto básicas como afectivas/emocionales...entre un largo etc...

Para poder acompañarlos de manera sana y respetuosa tendremos que crecer emocionalmente, a veces a pasos agigantados, no te preocupes por los posibles conflictos que puedas llegar a tener, ocupa tu tiempo en buscar herramientas y recursos que te ayuden a gestionar esos momentos. 

Sin duda alguna, doy gracias a mis hijos por existir y por haber sido el motivo para quitar la venda que me mantenía a oscuras en un mundo lleno de tanta claridad♥